viernes, 10 de noviembre de 2017

Bosque de Tarayes (Tamarix) de las Tablas de Daimiel

El género Tamarix (taray) comprende sesenta especies que pertenecen a la familia Tamaricaceae y son nativas de áreas más secas de Eurasia y África. Pueden ser arbustos caducifolios o peren-nifolios, o pequeños árboles entre 1 y 15 m de altura, formando densas arboledas o matas. Se caracterizan por ramas finas y follaje gris verdoso. La corteza de las ramas jóvenes es lisa y rojiza parda. Con la edad se hacen pardo púrpura y rugosas. Las hojas de 1 a 2 mm de longitud, solapadas unas con otras. Frecuentemente están incrustadas con secreciones de sal. Las flores, de rosas a blancas, aparecen en densas masas de 5 a 10 cm de long. en las puntas de las ramas, entre la primavera y el verano, mientras algunas especies florecen en invierno. 

Tarayes de gran porte

Generalmente pueden vivir en suelos salinos y tolerar álcalis. Debido a esta capacidad el taray es una de las pocas especies arbóreas que se encuentra dentro del humedal de las Tablas y que es capaz de sobrevivir a sus duras condiciones de salinidad y sus periodos de inundación. 

Ejemplares junto a las zonas inundadas

El taray se encuentra formando bosques que se localizan en las partes más bajas de las Tablas, junto a la ribera de las charcas o en la ribera del propio Guadiana, siendo las zonas más típicas el puente de Molemocho o la Isla del Pan.

Bosque de tarayes

Algunos ejemplares tienen más de cien años y sus troncos adquieren formas caprichosas. Su peso y fragilidad, hacen que muchos caigan hasta el suelo, serpenteando, arrastrándose y enraizando de manera natural, como puede verse en las fotografías siguientes. 























 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Ficus de Gran Vía del Marqués del Túria en Valencia

Otra entrada de árboles espectaculares, en concreto unos ficus gigantes en la Calle Gran Vía del marqués del Túria en la ciudad de Valencia.







miércoles, 1 de noviembre de 2017

Kintsugi o la rotura de la maceta no es el final

El Kintsugi (en japonés carpintería de oro) o Kintsukuroi (en japonés reparación de oro) es una técnica de origen japonés para arreglar fracturas de la cerámica con barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino. Forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse, incorporarse y además hacerlo para embellecer el objeto, poniendo de manifiesto su transformación e historia.

No voy a explicaros mucho más del kintsugi ya que existen muchas páginas en Internet que lo hacen, pero sí quería traeros hoy una manera sencilla de realizarlo para cuando una de vuestras macetas preferidas se rompe.

La maceta  en cuestión es una realizada por mí, en la que estaba intentando conseguir un esmalte craquelado sin utilizar la técnica de Raku. Para ello, una vez esmaltada, la metí en la chimenea y aunque sí que craqueló, se partió por varios sitios.

Únicamente necesitaremos un pegamento bicomponente y mica oro. En mi caso utilicé una mica más rojiza que tiene por nombre comercial mica oro azteca, de aspecto oro envejecido que me pegaba más con la rusticidad de la maceta. El proceso, en imágenes:

La maceta partida en varios trozos

El craquelado se había conseguido...pero a un precio alto ;-)

El interior de la maceta

Los materiales

La Mica Oro Azteca que da un acabado de oro viejo

Mezclamos los dos componentes del pegamento

Una vez mezclados echamos el polvo de mica oro azteca

Mezclamos bien todos los componentes

Mezclado y listo para empezar a utilizarlo

Las dos piezas a unir

Aplicamos bien en una de las piezas...

... y en la otra

Las unimos y presionamos para que rebose la mezcla

Una vez seco, por el interior de la maceta


Una vez seco, por el exterior de la maceta

La maceta finalizada

La maceta finalizada

La maceta finalizada



sábado, 15 de julio de 2017

Transplante del manzano grande

(TRABAJO REALIZADO EN ABRIL)

Una vez pasada la floración del manzano grande y que pudisteis ver en la entrada siguiente:


Ahora le tocaba transplante ya que llevaba bastante tiempo en la misma maceta de entrenamiento. La maceta la tenía elegida desde hace tiempo, de origen chino (muy probablemente Yixing), ovalada y de un intenso color azul que la iba a ir muy bien con el follaje verde y el tronco, pero sobre todo con la magnífica floración blanca que da este árbol (y el año que viene con las manzanas rojas!).

Debido a que me pilló la Semana Santa de por medio, el manzano ya estaba lleno de manzanas, que no es lo ideal, pero es que antes me fue imposible ya que estaba en plena floración. Pasado el tiempo ya está recuperado y creciendo.

Os dejo en fotos el proceso completo, espero os guste.

La maceta elegida
Antes del trabajo (Frontal)

Antes del trabajo (Trasera)

Vista superior antes de trabajarlo
Ya estaba cuajado de manzanas

Tras realizar la poda aérea

Bonito pan de raíces tras la poda

En la maceta pendiente de la sujeción

Así queda en la maceta, pendiente de sujetar y de rellenar con el sustrato