viernes, 14 de enero de 2022

Yamaaki

A lo largo de sus más de 100 años de existencia, Yamaaki ha producido una gran cantidad de macetas grandes y pequeñas, esmaltadas y sin esmaltar, utilizando tanto el método de moldes como el de unión por planchas. Sus macetas han sido ampliamente distribuidas no solo por Japón sino por el resto del mundo. El uso de arcillas muy porosas, ligeras y bien drenadas, que permiten reducir el peso, junto con el acabado final, hace que sean muy apreciadas por los aficionados al bonsai de todo el mundo.

Aunque actualmente ya no fabrican, durante un tiempo fue el mayor productor de macetas de bonsái de Tokoname, lo que les permite disponer de un gran inventario. Una de las características más aclamadas de esta compañía ha sido la capacidad para producir macetas de manera masiva, incluso con diseños delicados y como hemos dicho anteriormente, por tener la tecnología para reducir el peso de las macetas grandes. 

Imagen procedente de Tokoname Bonsai Pots Blog

Yamaaki fue fundada por Kataoka Akiji en 1920 con el nombre de Kataoka. Kataoka Akiji nació en 1902 y se graduó en la escuela municipal de cerámica en 1917. Con Kataoka comienza la fabricación de manera independiente de macetas para bonsái e hibachi, pero no es hasta 1926 cuando se especializa en la producción de macetas. En 1927 comienza a utilizar un horno escalado o nabori-gama para la cocción de sus piezas firmando como Shousen (松泉) o Kinka (金华). 

Más tarde y tras la adquisición de un horno de carbón para la producción de baldosas cerámicas, utilizará el nombre de "Saihate no oka”. Tres años después cambia el estado del negocio y es a partir de este punto que las obras recibirán el sello de "Yamaaki". Se podría decir que el sello "Yamaaki" asegura que los productos que salen del taller antes llamado "Kataoka", ahora se han convertido en la empresa "Yamaaki”. Es en 1950 cuando Yamaaki comienza a exportar sus macetas. 

Kataoka Akiji tuvo dos hijos Kataoka Sadamitsu, también conocido como Koshousen, y Kataoka Toshio, que sería el gerente encargado de la empresa Yamaaki y alfarero principal del horno Ittoen. En 1961, Kataoka Sadamitsu tras graduarse en la especialidad de cerámica en la escuela secundaria en Tokoname se incorpora a la empresa Yamaaki y trabajará bajo la supervisión de su padre. Es en 1985 cuando Kataoka Sadamitsu crea su propia marca poniendo el sello Koshousen (小松泉) en sus macetas y donde todavía lo utiliza en la actualidad. 

En el interior de Yamaaki han estado algunos de los hornos eléctricos y de gas más importantes de Tokoname y las macetas hechas a mano que de ellos salieron cuentas con un gran prestigio. En 1970 incrementa su producción con la incorporación de tres nuevos hornos eléctricos y en 1972 construye un horno de gas adicional. Es en 1978 cuando Kataoka Akiji obtiene la certificación de artesano tradicional. 

Aunque Yamaaki fabrica macetas pequeñas y esmaltadas, su principal actividad ha sido la fabricación de grandes macetas sin esmaltar. Las últimas macetas muestran el resultado de la investigación en los últimos años que les ha permitido copiar el grano que se encuentra en la cerámica Udei de China y que luego ha sido llamado "Tokoname Udei", una mezcla de arcilla y shisa Tokoname (una arcilla arenosa de color púrpura traída de la ciudad de Gikou en la provincia de Jiangsu en China). 

Kataoka Akiji falleció en el año 1990 a los 89 años. En la actualidad la empresa está dirigida por el Sr. Inoue (Hiroaki Inoue) y su principal reto, una vez finalizada la producción, es poder satisfacer la demanda de los amantes de las macetas Yamaaki. 

A continuación una representación de macetas realizadas durante las distintas generaciones de la fábrica Yamaaki.

Empezamos con una maceta anterior a la creación de Yamaaki, realizada por el propio Kataoka Akiji y con sello Kinka. 

Imagen cortesía de Laos Garden

 

Maceta rectangular sin esmaltar de primera generación y con sello Shousen. Destacar la simplicidad de las formas y la magnífica pátina que demuestra que es una maceta muy antigua.

Imagen cortesía de Laos Garden


 

Otra maceta rectangular de primera generación y sello Shousen, realizada por Kataoka Akiji y donde destacan la suavidad de sus curvas, el acabado perfecto y la decoración.

Imagen cortesía de Laos Garden

Cambiamos de generación y pasamos a dos macetas realizadas por el hijo de Kataoka Akiji, Kataoka Sadamitsu y ya con sello Koshousen. La primera vuelve a ser una maceta rectangular de líneas muy sencillas, muy sobria, pero lo que realmente me vuelve loco es su pátina. Recuerda a las antiguas macetas chinas (KOWATARI)

Imagen cortesía de Laos Garden

La segunda, también rectangular, con los bordes muy marcados siendo prácticamente caras de la maceta y decorada con relieves.

Imagen cortesía de Laos Garden


Maceta, esta vez cuadrada y realizada por el otro hijo de Kataoka Akiji, Kataoka Toshio, donde igualmente aparecen unas esquinas muy marcadas y relieves que decoran las paredes de la maceta.

Imagen cortesía de Laos Garden

Para terminar con una nota de color, la fábrica de Yamaaki aunque es famosa por las macetas sin esmaltar, también ha realizado macetas, principalmente de gran tamaño y con unos esmaltados muy buenos. Os presento tres macetas que están acabadas con distintos esmaltados y que han sido realizadas por Kataoka Toshio.

Imagen cortesía de Laos Garden


Imagen cortesía de Laos Garden


Imagen cortesía de Laos Garden

 

Las macetas utilizadas para la realización de este artículo pueden ser adquiridas a través de la página web de  Laos Garden

Sellos y firmas de Yamaaki

Referencias: 


domingo, 25 de julio de 2021

Injerto de rama en pino negro japonés

Con esta entrada quiero mostraros mi primer trabajo de injerto de una rama en un pino negro japonés. El pino en cuestión, todavía en formación, para mi gusto le faltaba una primera rama potente que le diera un aspecto robusto y austero, como deben ser los ejemplares de esta especie. En el primer diseño de este árbol existía una posible primera rama, en el lado derecho, que me forzaba a quitar otra rama mejor situada en ese lado y lo peor de todo, la candidata a segunda rama, se encontraba en el interior de una curva. Aprovechando esa posible primera rama, e injertándola un poco más abajo en el lado contrario, conseguía tener esa primera rama potente y una segunda rama mucho mejor situada, como puede verse en el diseño 2.

 


Una vez claro el diseño y para facilitar el día del injerto la posición de la rama en su lugar, lo mejor es con tiempo suficiente, alambrarla y llevarla a su futura posición. En mi caso llevaba bastante tiempo dándole vueltas al diseño, con lo que el mismo día que lo vi claro, la posicioné en su sitio con alambre (¡un año antes!).

El árbol alambrado un año antes

El injerto es un método de propagación vegetativa artificial de las plantas, en el que una porción de tejido procedente de una planta, la variedad o injerto propiamente dicho, se une sobre otra ya asentada, de tal modo que el conjunto de ambos crezca como un solo organismo. En este caso en lugar de dos plantas, el objetivo es que una rama que se alimenta ya del árbol, se una en otra parte del tronco y empiece a alimentarse en ese nuevo punto. El truco de esta técnica es poner en contacto el cambium de la rama a injertar con el cambium del tronco, de tal manera que la nueva rama gradualmente se vaya alimentando del cambium del tronco hasta el momento de estar seguros que puede mantenerse de manera independiente y cortar el injerto.

Una vez explicado el motivo del injerto y en qué consiste este, nos ponemos manos a la obra y lo primero es dejaros las herramientas utilizadas para hacer este trabajo.

  1. Rotulador indeleble
  2. Cuchillo bien afilado o preferiblemente un cuchillo para hacer injertos
  3. Cutter
  4. Grapas, alcayatas o chinchetas
  5. Martillo
  6. Pasta selladora
  7. Cinta para injertos

 

Comenzamos desalambrando la rama y como puede verse en las imágenes, ya se queda en su posición sin tener que forzarla, lo que nos ayuda considerablemente en el trabajo

La rama desalambrada, solo es necesario soltar la abrazadera

Una vez que está la rama suelta, la colocamos en su lugar y dibujados con un rotulador los límites del corte donde encajaremos la rama.

 
Realizamos un corte limpio y prufundo con el objetivo de llegar bien al cambium del tronco, primero utilizando el cuchillo de injertos y luego repasando el corte con un cutter.
 


Pelamos igualmente la rama a injertar hasta llegar al cambium.


Situamos la rama en el corte del tronco asegurando que ponemos en contacto ambos cambiums. Para que no se mueva el injerto, lo sujetamos firmemente con unas grapas, unas chinchetas o como en mi caso con unas alcayatas protegidas con plástico.


Un tema importante para que el injerto vaya hacia delante es que no le entre humedad, para ello primero cubrimos toda la superficie con pasta selladora y a continuación cubrimos bien con la cinta de injertos.




Con esto mi parte está acabada y ahora le toca trabajar a la madre naturaleza para que la rama agarre en su nueva posición, empiece a alimentarse del tronco y podamos cortar el injerto. En las fotos siguientes se muestra el resultado final del trabajo.




Os recomiendo ver estos magníficos vídeos del canal "Caminando entre Bonsáis" que me han servido a mí para realizar este trabajo y que espero os sirvan para profundizar más en este tema. 

 





 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


 
 

domingo, 28 de marzo de 2021

Transplante a la fuerza

De todos son ya conocidos los efectos de la tormenta filomena. Nuestras macetas no fueron una excepción y debido a las bajas temperaturas y fuertes heladas de esos días, muchas no lo resistieron. Aunque sí que tuve bastantes bajas, de las de bonsáis únicamente he identificado la que hoy os traigo. Es una maceta de las realizadas por mí utilizando la técnica de raku.


Este árbol, un lilo, fue transplantado en marzo del año pasado y durante este año y los próximos le tocaba descansar. Antes de ver las raíces, mi idea era la de "sacar y meter" :-) eso sí, utilizando otra maceta que tuviera unas dimensiones similares a la rota. Buscando encontré esta maceta ovalada que era del mismo tamaño, pero un poco más baja.


A continuación, preparar la maceta y sacar el árbol de la maceta antigua. Al sacarlo lo primero que observo es que el crecimiento de las raíces ha sido espectacular este año. Ya la idea de meterlo tal cual en la maceta nueva no me cuadra tanto...



Cambio de planes, voy a desenredar un poco la raíces y recortarlas lo mínimo posible para que entre con opciones de crecimiento en la mueva maceta



Empezamos el plantado, poniendo algo de sustrato grueso al fondo, rellenando la maceta y colocando el árbol en su posición. Aprovecho a elevarlo un poco de  tal forma que el nebari quede por encima del nivel de la maceta.




Así queda el árbol en su nueva maceta. Una pena la maceta rota ya que a parte del color me encantaba el craquelado conseguido. Quizás me plantee hacer kintsugi con ella.