domingo, 15 de enero de 2017

Aprovechando raíces para conseguir nuevos árboles

Además de conseguir material para hacer bonsái a partir de semillas, acodos, esquejes de tallos existe la posibilidad de aprovechar las raíces interesantes cuando realizamos el transplante a uno de nuestros árboles. Lo que os muestro a continuación está hecho a partir de un olmo y es algo que ya realicé en su momento con esta misma especie hace unos años y con muy buen resultado.

Olmo obtenido a partir de una raíz

A partir del trabajo de recuperación de un olmo en el jardín (pincha en el enlace siguiente si quieres ver el trabajo Árboles de colección: Olmo de Siberia (Ulmus Pumila) nº 1) en el que salieron bastantes raíces largas y con un buen grosor, decidí volver a repetir el proceso y obtener más árboles a partir de este.

El olmo donante de raíces

Además y viendo que algunas de ellas presentaban un buen grosor y además luego se bifurcaban en varias más, pensé que quizás podría engancharlas en una roca para hacer un bonsái en este estilo. De mis paseos por el monte tenía algunas piedras guardadas y las utilicé con este propósito.

Las raíces seleccionadas

Rocas encontradas durante mis paseos

Lo primero de todo es revisar bien las raíces para ver cuales pueden quedar bien sobre roca (en mi caso solo dos) y una vez identificadas, ir probando sobre las piedras para ver cual es sobre la que mejor encaja. Una vez elegida piedra y roca, tenemos que fijar muy bien la raíz sobre la roca. Para ello yo utilizo bridas, tratando de hacer coincidir las raíces con las fisuras de la roca, de tal forma que queden lo más unidas posible, aunque siempre tendremos la baza de las raíces al crecer se irán ajustando.

Primera raíz sobre roca, cara A

Primera raíz sobre roca, cara B

Segunda raíz sobre roca, cara A

Segunda raíz sobre roca, cara B

Una vez fijadas, ya solo queda meterlas en una maceta honda que permita que la mayoría de las raíces estén enterradas, engordando y que la parte visible vaya adquiriendo aspecto de tronco.

Primera raíz sobre roca, cara A

Primera raíz sobre roca, cara B
Segunda raíz sobre roca, cara A

Segunda raíz sobre roca, cara B
Por último, y con las raíces que no encajaban bien en una roca, decidí plantarlas en una maceta.




Espero que os sea de utilidad y que además os sirva, no solo para aumentar vuestra colección, sino para poner más árboles en el planeta (no solo va a ser arrancarlos ;-) )

viernes, 13 de enero de 2017

Árboles de colección: Arce Tridente (Acer Buergerianum) nº 1

El arce que os muestro hoy es uno de los pequeñines de mi colección. Hasta hoy ha estado en una maceta de entrenamiento, pero he decidido que ya debía empezar a calzar una maceta de bonsái. Aunque de momento la maceta es china y de un coste muy bajo, cuando la vi, por la forma y el color azul claro, me gustó y pensé que podría ir perfectamente para el tono otoñal de esta especie.

Resultado actual de los trabajos

Este árbol junto con otros (de los que solo me ha sobrevivido otro ejemplar) los adquirí por Internet como plantones en 2005. Su primera ubicación fue en tierra en el jardín donde estuvieron un tiempo. Sin embargo, y a pesar de estar en tierra, no estaban creciendo como otras especies que le acompañaban. Creo que era debido al lugar elegido y sobre todo al duro verano que sufrimos en Madrid. Por este motivo y aproximadamente en 2013 lo pasé a maceta de entrenamiento, donde ha estado hasta este año. Durante estos años he tratado de engordar el tronco y de formar la ramificación primaria.

Así ha estado el arce durante su última etapa en maceta de entrenamiento


Este año y como he comentado, lo he pasado ya a una maceta de bonsái, lo he podado y lo he alambrado. Una vez terminado, mirándolo y volviéndolo a mirar, me parecía que estaba muy alto para el objetivo final que estoy buscando. Decidido y no sin algo de duda, le corté el ápice actual y un tramo insulso que era el que no terminaba de convencerme, aprovechando una de las ramas más bajas para rehacer de nuevo el ápice. El resultado me gusta, ya que no solo he conseguido un árbol más compacto, sino que además va a mejorar la conicidad de un árbol que de por si no es que tenga bastante.

Os dejo fotos de los trabajos y espero que os gusten.

Las raíces han crecido bastante bien desde el último transplante

Tras la primera limpieza de raíces ya puede apreciarse un nebari muy interesante

Raíces preparadas para entrar en la maceta

En la maceta, podado y alambrado. Muy alargado, ¿no?

Acortado, con nuevo ápice y finalizado por el momento

Vista trasera del arce

miércoles, 11 de enero de 2017

Árboles de colección: Fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) nº 1

Este árbol junto otros fresnos lo he cultivado desde semilla. Las semillas las recogí a finales del invierno de 2010 en la madrileña localidad de Rascafría, donde es abundante esta especie de árbol.

Fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) nº 1

En concreto se trata del “fresno de hoja pequeña”, o “fresno de hoja estrecha”, “fresno de Castilla” o según su nombre científico Fraxinus angustifolia, una especie vegetal tan emblemática como cada vez más escasa. El fresno es uno de los árboles que tradicionalmente aparecen en nuestros bosques aunque por desgracia y debido a las distintas tropelías realizadas por el ser humano, cada vez se ven menos.

Plantadas las semillas ese mismo año, germinaron y crecieron sin problemas durante un año. A finales del invierno de 2011, las saqué de los semilleros y las planté en contenedores para su cultivo inicial antes de pasarla a macetas de bonsái. En concreto este ejemplar fue a parar a un "macetón" en el que ha estado engordando durante estos últimos años. Los trabajos realizados básicamente han sido poda y algo de alambrado.

Fresnos engordando en el huerto shohin

Visto que ya tenía un buen desarrollo y que la estructura principal estaba formada, este año 2017 he pensado que era el momento perfecto para pasarlo a su maceta definitiva. Dicho y hecho, me puse manos a la obra y aquí os dejo el proceso y el resultado.

Recién salido de su maceta de cultivo

Las raíces trabajadas para ubicarlas en su maceta definitiva

Carbón en el sustrato para evitar problemas de raíces y ayudar al árbol a absorber nutrientes

Fresno anclado en la maceta

Árbol transplantado, ahora toca trabajar las ramas

Fresno finalizado, vista frontal

Fresno finalizado, vista trasera

Fresno finalizado, vista superior


lunes, 9 de enero de 2017

Árboles de colección: Olmo de Siberia (Ulmus Pumila) nº 1

El árbol que traigo hoy está recién salido de la tierra. Es un olmo siberiano y lo recuperé del jardín estas Navidades aprovechando el tiempo libre. Aunque todavía le falta ramificación, viendo que el tronco ya estaba bien desarrollado, que tenía una buena conicidad y que las ramas principales estaban en sus sitio, decidí que la tierra del jardín ya había hecho su trabajo y ahora le tocaba el turno a la maceta.

Así estaba el olmo antes de sacarlo de la tierra

La primera vez que cayó en mis manos fue por el 2001 y es uno de esos árboles que crecen de forma espontánea en el jardín. Desde entonces este hermoso olmo ha dado muchas vueltas. Lo primero que hice fue colocarlo en el jardín, junto con otros olmos similares que ya os iré mostrando, para que engordara. Pasado un tiempo y por falta de atención se convirtió en un palo de 2 o 3 metros de alto sin conicidad ninguna y sin ninguna rama interesante por donde dar el corte y generar un nuevo ápice. Visto lo visto, y como necesitaba un árbol de proporción 1:1 :-) por 2013 lo planté con la intención de dejarlo como árbol de sombra.

Un árbol sin ninguna gracia, eso si, apto para dar sombra

Pasado un año aproximadamente, el árbol comenzó a generar ramas bajas y fue cuando decidí que ya no iba a ser el árbol de sombra que un año atrás si pensaba que debía ser. Cogí el serrucho y zas, cortado por debajo de una rama que me podía servir de nuevo ápice.

Y así estaba para dar sombra cuando decidí que no iba a
ser esta su función
Tras el primer corte
Desde 2014 hasta ahora, el olmo ha respondido muy bien, generando gran parte de la ramificación primaria y engordando los sucesivos ápices que le he ido dejando en cada poda anual.

Una de las cosas que mas me ha llamado la atención al sacarlo ha sido el precioso nebari que se había formado por debajo de la tierra y el impresionante pan de raíces que mostraba, tanto en tamaño como en disposición de las mismas, con ninguna raíz pivotante y muchas raíces finas. A continuación y con las fotografías os detallo el proceso de la tierra a la maceta.

Haciendo un surco alrededor para poder sacarlo con el máximo de raíces
Tras un duro trabajo, el olmo sacado de la tierra 
Sólo había un tocón que impedía que el nebari fuera plano, cortado y listo
El árbol complétamente libre de tierra y humedecido...que pan de raíces!
Con las raíces trabajadas
Ahora a pasarlo a la maceta
En maceta, podado y alambrado
Vista trasera
Detalle de la ramificación







domingo, 8 de enero de 2017

Árboles de colección: Jazmín de invierno (Jasminum Nudiflorum) nº 1

El árbol que os traigo hoy a este blog es uno de mi colección al que tengo un especial cariño, no se si por los recuerdos que me trae, por el tiempo que lleva conmigo o por la dificultad que presenta esta especie a la hora de cultivarlo como bonsái, que no es poca.

¿Cómo entró esta especie en mi vida? Pues fue gracias a un antiguo libro de bonsái, que por cierto fue mi primer libro (Guía del Bonsái de Editorial Grijalbo) en el que aparecía un ejemplar muy viejo, con un tronco muy potente, una ramificación envejecida y retorcida y que acababa en unas finas ramas verdes y cubiertas de flores amarillas.

El jazmín de mis sueños

Y yo veía el que teníamos en el jardín y no paraba de pensar si yo algún día podría tener un ejemplar similar a partir de este. Y en 2001 y con el consentimiento de mi madre lo pasé a una maceta y así empezó su vida como bonsái (en el jardín lo recuerdo plantado desde aproximadamente el año 1981!)

Como os he dicho es una especie muy complicada como bonsái y durante estos 16 años he podido comprobarlo. Lleva mal la poda y el alambrado, secando ramas constantemente, eso si lo bueno es que durante el período de crecimiento genera bastantes aunque no siempre en el sitio que deseamos. Conseguir una ramificación leñosa y vieja con estos componentes es algo complicado, pero con paciencia y aprendiendo de los errores se puede conseguir.

Por 2006 a parte de lo comentado y debido a un problema en verano perdí toda la estructura que estaba trabajando y quedando únicamente unos pocos brotes verdes. A partir de ese momento y tras el disgusto decidí darle algo de carácter transformando las ramas principales en madera muerta y haciendo la nueva estructura con esas ramas que habían quedado.

Así empezó su etapa actual de formación en 2006

En 2009, después de una noche entera nevando
Así lucía en 2014, en su maceta Houtoku rectangular azul oscuro
Florecido en 2015

Poco a poco y años tras año, intenté darle una forma tradicional de bonsái, pero esta especie va por libre y ahora he decidido darle un aspecto más natural, con menos alambrado y más poda direccional. En el último trabajo lo he des alambrado, podado y alambrado muy someramente. Todavía le queda bastante pero ya va cogiendo forma y algunos detalles de árbol viejo que me gustan.

Vista trasera antes del trabajo

Vista frontal antes del trabajo

Vista frontal tras el trabajo

Vista trasera después del trabajo

Vista superior con la ramificación actual

Madera de las ramas que empieza a envejecer
Madera muerta

Raíces y madera muerta