miércoles, 25 de junio de 2014

La importancia de los micronutrientes



Si bien conocemos que para el buen desarrollo de nuestros bonsais son muy importantes los macronutrientes y se habla mucho de ellos, hay que considerar que en la misma medida hay que tener en cuenta los micronutrientes. En este artículo explicaré cuales son los principales micronutrientes, su beneficio y como debemos de utilizarlos correctamente.

Los micronutrientes que se consideran más importantes a la hora de cultivar correctamente nuestros bonsais son los siguientes.

Calcio

El calcio actúa como componente estructural de las paredes y membranas celulares así como cofactor de varias encimas entre las que se encuentran las ATPasas, fosfatasas, etc.

Su falta provoca que se detenga en crecimiento de los tallos, hojas y raíces, viéndose atacadas fuertemente e incluso con la posibilidad de que acaben muriendo. Las raíces suelen acortarse y en los bordes de las hojas aparece clorosis y en ocasiones va seguida de necrosis, siendo visibles los síntomas primero en las hojas jóvenes. Una indicación de falta de calcio es la aparición de hojas con forma de gancho por la deformación de la punta de las mismas.

Suele ocurrir normalmente en suelos ácidos, o en suelos calizos dónde a simple vista parece muy abundante, pero este elemento se presenta en forma de carbonato que es insoluble.

Magnesio

Es el constituyente principal de la clorofila con lo que su falta provoca el descenso de la actividad fotosintética y el amarilleamiento de las hojas. Permite la formación y acumulación de reservas en la planta (proteínas, vitaminas, azúcares, hidratos de carbono, etc).

Su principal síntoma es la aparición en hojas viejas de clorosis intervenal.

Se presenta normalmente en suelos alcalinos ya que el magnesio aparece en forma de carbonato que no es soluble. En suelos ácidos, ocurre cuando son muy ricos en potasio o en iones de calcio por el antagonismo que existe entre estos iones y el magnesio.
 
Hierro

Al igual que el calcio es un componente estructural y cofactor enzimático, siendo esencial para la síntesis de la clorofila (el 75% del hierro en las plantas esta asociado a los cloroplastos).

Su falta provoca clorosis intervenal en hojas jóvenes, llegando incluso a afectar a los nervios.

Ocurre en casi todos los suelos debido a que el hierro solo es soluble en un ph muy ácido. 

Manganeso

Relacionado con la fotosíntesis actúa durante el proceso de liberación de oxígeno.

El síntoma principal es la aparición de clorosis intervenal en hojas jóvenes pudiendo acabar en necrosis. Hay casos en los que puede aparecer primero en hojas viejas

Suele ser más deficiente en suelos calizos y cuando aparece en concentraciones elevadas, produce la falta de hierro por la competencia que existe entre estos elementos. 

Zinc

Asociado directamente con el crecimiento vegetal debido a su participación en la biosíntesis de las auxinas. Igualmente aparece como activador de diversas enzimas, provocando su falta la inhibición de la síntesis de proteínas.

Su carencia provoca la aparición de clorosis en los nervios de las hojas más viejas, iniciándose en el ápice y los bordes, produciéndose un retardo en el crecimiento, manifestándose en hojas más pequeñas, de aspecto irregular, entrenudos más cortos, floración y frutos muy afectados y en general aspecto achaparrado de la planta.

Las deficiencias principalmente ocurren en suelos calizos debido a que es más solubles en ph ácido. 

Cobre

Es componente de diversas enzimas, interviene en la fotosíntesis y forma parte de las proteínas que facilitan el transporte de electrones.

Su carencia suele presentarse como necrosis de las hojas jóvenes que empieza en el ápice de las mismas y va progresando, pudiendo quedar los bordes enrollados. Presentan clorosis y suelen morir los brotes jóvenes.

Ocurre en suelos calizos o arenosos que se encuentran muy lavados. 

Boro

Facilita el movimiento de azúcares por el interior de la planta. Interviene en la degradación de la glucosa en la síntesis del ácido ribonucléico y giberélico

Los síntomas principales son la muerte de ápices de las zonas más jóvenes de tallos y raíces, tallos quebradizos, agrietados y la no aparición de flores.

Al formar sales insolubles con el calcio su deficiencia aparece normalmente en suelos calizos.

Molibdeno

Fija el nitrógeno atmosférico y participa en la asimilación de los nitratos. Su falta provoca niveles bajos de azúcares y de vitamina C.

Los síntomas de deficiencia se ven por la aparición de clorosis intervenal muy similar a la falta de manganeso, llegando incluso a aparecer necrosis, desaparición de la floración y si existe estas se caen antes de la formación del fruto.

Su carencia principal se debe a suelos ácidos.




Una vez que conocemos los principales micronutrientes, vamos a ver como podemos proceder con su uso y cual es el mejor momento para hacerlo.

Si los macronutrientes deben ser aplicados mejor en el riego y por absorción de las raíces, pudiéndose realizar correcciones en forma de abono foliar, los micronutrientes pueden aplicarse totalmente y únicamente a través de las hojas.

Sin embargo es necesario apuntar que solo serán asimilados por las hojas no cloróticas, con lo que si lo utilizamos en plantas cuyo porcentaje de hojas afectadas es muy alto y siempre y cuando el sistema radicular no esté afectado o las condiciones del sustrato no sean las causas que generan la clorosis, aplicarlo en el sustrato puede ser una buena solución al problema.

Mientras que los macronutrientes sólo pueden ser aplicados como sales, los micronutrientes pueden ser aplicados como sales o como quelatos. Las sales son difícilmente absorbidas y también transportadas en las plantas. Tras un tratamiento con una solución salina, el reverdecimiento sólo se manifiesta sobre los lugares donde las gotas cayeron sobre las hojas siendo necesarias varias aplicaciones para obtener un completo reverdecimiento de las hojas. En cuanto a los quelatos, son absorbidos fácilmente y son muy móviles en las planta, con lo que la hoja completa reverdece rápidamente tras solo un tratamiento), y sólo se requiere una pequeña dosis para obtener buenos resultados.

Lo más recomendable es aplicarlos en la mayoría de las especies al principio del crecimiento, previniendo la falta de carencias y garantizando el desarrollo normal de la planta, pero es imprescindible follaje suficiente si la fertilización se va a realizar a través de las hojas.

Por último indicar que muchos de estos elementos nutritivos son tóxicos si se utilizan en exceso, con lo que su aplicación, debe hacerse con precaución, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante y utilizando productos lo menos nocivos posible para las plantas.